Pedro Antonio Elena Viadero, Enólogo

El Comienzo

Pedro Antonio Elena Viadero, más conocido en el sector como "Perico", llega al mundo del vino de la mano de Explotaciones Valduero (Ribera del Duero) formando parte de su equipo de enólogos.

Fue en la vendimia de 1.992 donde se le presenta la oportunidad de adentrarse en el apasionante mundo de la tierra y la uva. Durante esta etapa, además de realizar su trabajo como enólogo, profundiza en el estudio de otras zonas vitivinícolas sirviéndole de gran experiencia personal y profesional.

En esta época elabora vinos tanto en la Ribera del Duero como en la Rioja, concretamente en Bodegas Valgrande (1.995 y 1.996), bodega que pertenecía al mismo grupo. También pudo ampliar sus conocimientos en la Mancha, en Bodegas Vidal Del Saz (1.995) con la elaboración de vino tinto.

Conoció de primera mano las diferencias de los Tempranillos de tres distintas denominaciones de origen, consideradas unas de las más importantes de España.

Amplió su formación en Bordeaux, realizando un Stage de aprendizaje de tres meses a través de la Beca Petra en el Chateau Mocaillou (1995), conociendo de primera mano los vinos y las bodegas de tan laureada región francesa. Esta etapa llegó a su fin en 1996, donde decidió volar sólo en busca de mayor protagonismo enológico.

Nunca dejes de aprender...

Asume la Dirección Técnica y Enológica de Bodegas Valpincia (Ribera del Duero) desde la vendimia de 1.997 hasta el 2.000. En esta época se consolida como enólogo y gestor, tomando las decisiones en la Dirección Técnica de la bodega y asumiendo la gran responsabilidad de formar parte del Comité de Cata del C.R.D.O. de la Ribera del Duero.

Fue en la vendimia del 2000 cuando se le ofreció la Dirección Técnica y Enológica de un proyecto ambicioso como es Torres de Anguix (Ribera del Duero). Allí empieza a desarrollar además de vinos jóvenes y rosados, vinos muy personales. Alrededor del Tempranillo, consigue criar vinos de Guarda de gran calidad muy valorados por la crítica. La bodega es laureada con los premios más importantes tanto nacionales como internacionales.

En esta época (en la cual sigue inmerso), tiene la inquietud de encontrar aspectos nuevos, diferentes terrenos, variedades, exotismo... Ese interés le lleva en 2006 a asesorar a Pagos de Matanegra (Ribera del Duero), bodega que considera un diamante en bruto y donde desarrolla vinos artesanos de gran calidad, con gran reconocimiento nacional e internacional.

En búsqueda de lo diferente...

Un año mas tarde, se adentra en lo exótico y exclusivo. Por mediación del CIFA (Centro de Investigación y Formación Agraria) del Gobierno de Cantabria, establece contacto con las bodegas de la zona.

Desde 2007 hasta el final del proyecto en 2012, fue asesor del CIFA en la bodega experimental, seleccionando las variedades autóctonas y foráneas que configuran dos realidades poco conocidas, como son los Vinos de la Tierra de Liébana (tintos) y Costa de Cantabria (blancos).

Se identifica mucho con 2 bodegas, una de Liébana, ahora llamada Bodega Cayo, con viñedos predominantes de la variedad Mencía, donde la filosofía es crear un producto lo más natural posible, aprovechando la calidad que atesoran los viñedos y el "terruño" y respetando las características que trasmiten a la copa. En definitiva, un producto diferente que se elabora en la zona desde hace muchísimos años, pero al que no se le prestó la atención que merecía. Así nació Tinto Lusía.

También asesoró a Señorío de Pas en Villafufre hasta 2012. Con un gran respeto a la tierra y a la uva, filosofía que transmiten Antonio y Coral, con 2 variedades: Gerwurtraminer y Godello, "La bella y la bestia". Actualmente sigue manteniendo una colaboración estrecha.

El futuro: generar vinos con personalidad allí donde se confíe en la sabiduría y experiencia de un enólogo sensato e innovador.



Artículo Revista Enólogos - Julio 2018 | Pedro Antonio Elena Viadero

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